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Prosiguiendo a la meta: La muerte física

Con relación a este tema no necesito de mucha argumentación para convencerle, pues Ud. sabe muy bien que tarde que temprano tendremos que dar este paso. Tal vez ya haya perdido algunos de sus seres queridos o estado Ud. mismo en peligro de morir — su servidor ha estado ya varias veces.

Mediante los medios de información nos enteramos que diariamente muere mucha gente, así que los próximos podemos ser tanto Ud. como yo. No le deseo ningún mal, sólo que considere las siguientes preguntas y sus respuestas bíblicas con toda seriedad. Continue reading » Prosiguiendo a la meta: La muerte física

Prosiguiendo a la meta: Podemos confiar en la Biblia

¿Qué tan seguro es que la Biblia de ahora contiene exactamente lo mismo que los escritos originales? No tenemos los documentos originales escritos por Moisés, Pablo, o Lucas, y demás (llamados autógrafos). En cambio, sólo tenemos copias de los originales, que son tan fieles como los originales. Pero, ¿cómo podemos saber que el texto original de la Biblia ha sido preservado fielmente?

 

La fiabilidad del Antiguo Testamento
El judío tuvo mucho orgullo y cuidado en copiar los libros del Antiguo Testamento. El hombre que lo copiaba era llamado Sopherim. Estos escribas preservaron el texto antiguo por medio de hacer varias estadísticas de los libros que copiaban. Ellos eran diligentes en su trabajo (Esdras 7:6,10). Principalmente existieron dos escuelas que se dedicaron (entre otras cosas) a conservar el texto escrito del Antiguo Testamento. Los Talmudistas (100-500 d.C.), y los Masoretas (500-900 d.C.), bajo rigurosas formas de transcripción de los rollos de la sinagoga, en algunas de ellas llegando a contar el número de palabras y letras en cada libro, así podían comparar las copias y estar seguros de qué tan exacto era su trabajo. Podríamos pensar fácilmente que cayeron en trivialidades pero ello mismo contribuyó a tener copias exactas, y a conservar su verdadero contenido por miles de años. Continue reading » Prosiguiendo a la meta: Podemos confiar en la Biblia