Prosiguiendo a la meta: Aprovechando bien el tiempo
Introducción
- El ser humano, como tal, aprovecha su tiempo, sea para bien o sea para mal.
- Amado lector, quiero hacer énfasis en la diferencia existente entre aprovechar el tiempo y aprovechar bien el tiempo. Aparentemente son dos frases idénticas, pero, al considerarlas a profundidad, son diferentes entre sí.
- Millones y millones de personas aprovechan el tiempo.
- Pero, son muy pocas personas, relativamente hablando, las que aprovechan bien el tiempo.
- En primer lugar, hablar de “aprovechar el tiempo” se convierte en un tema muy cómodo y fácil debido a la diversidad de conceptos que existen en la mente humana con respeto al uso de la frase en mención. Permítanme citar algunos ejemplos:
- El borracho aprovecha su tiempo para ingerir con avidez increíble botella tras botella de licor.
- El adúltero y el fornicario aprovechan su tiempo disponible para satisfacer sus instintos y placeres sexuales insaciables.
- El ladrón aprovecha su tiempo para lanzarse tras sus víctimas y así obtener un jugoso y anhelado botín.
- El joven (por regla general) aprovecha su tiempo para andar en sus placeres juveniles (bailes, drogas, licor, ociosidad, modas, fornicación, etc., etc., etc.).
- El estudiante aprovecha su tiempo para dedicarse con afán al estudio y así lograr ver coronada su carrera en el menor tiempo posible.
- El médico aprovecha su tiempo para cuidar de la salud de la población que tiene a su alrededor.
